Elvis Vive en Niceto

Miércoles 26 de Septiembre de 2012

John McInerny se define a sí mismo como fanático de la música, como un fanático de Elvis Presley. Por suerte, luego de haber protagonizado la película El Último Elvis y de haber saltado a la fama, John y su banda Elvis Vive siguen recorriendo escenarios con las letras del rey como mapa y nos visitan el próximo jueves 27 de septiembre.

Una razón, y quizás la más importante, que habla de la imposibilidad de perdérselo: luego de ver a Elvis Vive hay  algo que se paraliza, que queda en tensión y genera asombro. Pocas veces se puede ver un show tan sincero y sentido como este, tan Verdadero en su máxima expresión. Una performance con un brillo inusual, con una pátina gruesa de credibilidad, porque a Elvis Vive inevitablemente se le Cree.

Es admirable como John puede expresar esa vulnerabilidad con la que nos sentimos fatalmente familiarizados. Elvis Vive, hace pensar en el concepto de Alma Fragil, con su voz como un mantra que nos trae a un Rey moldeado, de la manera en la que John forjó su propio culto. Él lo trae, a su manera y él vuelve como algo más. Y eso se nota, se nota el amor profundo y la admiración. 

John sabe mostrarse real arriba del escenario, a pesar de las luces y la parafernalia del show, sabe expresar intimidad, como si en el universo unicamente existiesen éĺ y su guitarra. Un encuentro cálido, hasta incluso infantil con la música: a solas, con la luz del velador sobre el acolchado azul. Esa explosión sentimental hace que el público se sienta más cerca, más en comunión, más juntos, más parecidos, porque hay un lugar donde todos nos encontramos en ese espacio mínimo de verdad. Un Dios que se aparece en el hueco entre las personas. 

Por eso lo esperamos ansiosos para ser hipnotizados y quedarnos pegados a lo invisible, prendidos al movimiento de las cuerdas en vibración. El recuerdo que vive y un Rey que vuelve a través del propio John.